¡Me golpearon duro con una piedra! y fue mi hermano

Hoy me petrifiqué al ver la noticia del daño sufrido en las ruinas de Chan Chan, sorprendida y entristecida por la actitud de esos jóvenes que ignorantes de lo que hacían -eso quisiera pensar- no que la conciencia los llevó a realizar tan despreciable acción.Me sentí herida al verlos dañar con tal furia a los muros de la huaca El dragón como si tuviesen a su enemigo en frente, las imágenes eran aterradoras para mí, como si golpearan a mi hermano, a mi padre o a mi amigo... me pregunté qué nos está pasando y qué estamos haciendo para generar tantos arrebatos de violencia o qué no estamos haciendo por crear más amor y conciliación entre nosotros. Cuando ocurren hechos como éste pienso en la labor de algunos peruanos que empiezan el día muy temprano, mucho antes que yo y que trabajan y luchan con un interés colectivo: el decir a todos que el Perú es el mejor país para vivir... y sí que lo es, solo que hay que conocerlo y para eso me parece que uno de los caminos es la renovación de la currícula escolar, ya que durante el gobierno anaranjado fue trastocada y mutilada. De tan buenos historiadores y juristas que tenemos una propuesta al Congreso podría apoyar a que actos como éste no se repitan y así evitarnos tanto dolor como cuando nos encontrábamos en guerra interna, hacernos enemigos entre nosotros es lo último que queremos; sin embargo parece ser lo primero que tenemos cuando nos golpean de esta manera, así, sin sentido, de pronto; cuando estaba riendo. Con esto nos unimos solo por el rencor, el desprecio, la venganza... ¡Me golpearon duro con una piedra! y fue mi hermano.