¿FONAVI vs. IGV? Lo justo y lo real

El próximo 3 de octubre no solo elegiremos al los alcaldes distritales y regionales, también votaremos por la realización del referéndum relacionado a los fonavistas, y que queramos o no, nos afectará.
El Fondo Nacional de Vivienda fue creado en la última etapa de la dictadura militar de los años 70 para supuestamente financiar préstamos para la construcción o adquisición de viviendas a través de una retención del sueldo de los trabajadores en planilla; es decir, como con las AFP para las pensiones. Probablemente, para quienes han escuchado hablar a sus padres y abuelos sobre el Fonavi, manifiesten que este referéndum debe de aprobarse, ya que si éste se cerró en el año 1998 y dejó a los aportantes sin ninguna explicación, lo justo es que se les devuelvan sus aportes o equivalentes. Pero aquí lo justo no supera a lo real, ni mucho menos lo esclarece.
De ser aprobado el referéndum, todos los peruanos les devolveríamos a los fonavistas, que llegaron a inscribirse hasta el 2007, sus aportes actualizados hasta el día de hoy,
Sí, todos nosotros: los que no vivimos esa época, los que estamos en planilla, los que no lo estamos, los que emitimos recibos por honorarios, los que no los emiten, los que tienen empleos eventuales, los que no lo tienen, etc. ¿Cómo? dependerá del Reglamento de la Ley establecer la modalidad adecuada de devolución . Una de las opciones es la que deslizó en declaraciones el presidente García, que podría subirse el IGV a un 20 o 23%. Aquí está el cuero de donde saldrían las correas de ser en efectivo esta devolución.
El ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski estima que el monto total de la eventual devolución de los aportes al FONAVI ascendería a solo 5 mil millones de soles y no a 22 mil millones, como se viene especulando. Considerando que solo el presupuesto de apertura del MEF en 2010 fue de S/.1800 millones, según el congresista Humberto Falla, ex presidente de la Comisión de Presupuesto; el pago en efectivo, que muchos creen que se les dará es inviable. El reponer en dinero efectivo es un proceso largo ya que entre los requisitos para acceder al pago no solo es estar inscrito, sino presentar una serie de documentos entre los cuales se encuentran las boletas que acrediten su contratación en la empresa. Al parecer este camino podría generar una gran deuda interna que retrasaría o pospondría la construcción de obras públicas como carreteras, hospitales, colegios, redes de alcantarillado, etc.; compromisos ya pactados a futuro.
Lo que vamos a hacer este 3 de octubre es votar a favor o en contra del Proyecto de  Ley de devolución del Dinero del FONAVI a los trabajadores que contribuyeron al mismo. Mas no al referéndum para la devolución del dinero, primero es el proyecto, que determinará cómo se hará esto.
Se plantea, para honrar esta devolución las siguientes opciones: la construcción de viviendas de interés social, terrenos urbanizados, bonos, compensaciones tributarias, pagos compensatorios de deudas y pago de dinero en efectivo. La devolución se haría en un plazo de 8 años y se priorizaría dependiendo de la edad de los fonavistas. Huelga decir que sería el siguiente gobierno el encargado del cumplimiento de lo aprobado.
Pero la demagogia es el papel de regalo con que envuelven los gobernantes supuestas soluciones, para hacernos merecedores de un regalo que no queremos: la equivocada hermandad de los pueblos en el momento de hacer cumplir lo justo sobre lo real, haciéndonos acreedores de esa dádiva que bien podría aceptar el Estado asumiendo la hermandad como patriarca que es.
Si aquel aporte era para beneficiar a un grupo de trabajadores que estaban en planilla no parece, ahora tan justo, que el recupero de ese dinero lo tengan que asumir quienes no estaban en ese grupo.
Hasta ahora el Ejecutivo no se ha pronunciado sobre este tema, ni político alguno; el hacerlo presupone un inminente daño a su base social con miras a las próximas elecciones. Se está dejando ir a la población, cual invidente con bastón nuevo y sin rumbo fijo, a una votación sin la información adecuada sobre lo que se elige. Pero sí dejado creer que la propuesta aprobada y llevada a votación para un referéndum representa un triunfo ganado al Estado.
Dar tanta cuerda para terminar ahorcado pareciera ser la política para callar las exigencias de la población y posteriormente para hacer oídos sordos a los posteriores reclamos cuando la aplicación de los reajustes económicos apreten y luego decir que la ciudadanía decidió.
Para mayores confusiones, un sector de fonavistas, vinculado con los impulsores del referéndum ha formado una agrupación política que compite en las elecciones municipales y regionales.
 La pregunta que queda: ¿ por qué debemos asumir este recupero si es el Estado es el encargado de velar por el bienestar de todos?

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